martes, 19 de mayo de 2009

Rosario Flores "parte de mi" o la angustia de una espectadora frustrada



La noche del sábado 16 de mayo se presento Rosario Flores en uno de los hoteles más prestigiosos de la ciudad de Caracas; Ricardo Daher Producciones trajo a esta talentosa mujer que según la promoción se presentaría junto a Antonio Carmona, ex integrante del grupo Ketama. El Sr. Carmona no solo nunca se presento, sino que tampoco se dio explicación alguna de su ausencia a las 1.000 personas apiladas como sacos de arena que compartimos el Salón Plaza Real, un espacio de 922 Mts 2, con una capacidad máxima para 900 personas y que habíamos pagado más de $ 400, (a la usanza cambiaria del gobierno) por estar allí. Esperamos 45 minutos pasada la hora pautada para que comenzara el show, la gente ya se mostraba intranquila y comenzó a aplaudir y silbar, justo antes de empezar vimos a una hombre correr entre brekera y brekera del salón para apagar y encender las luces a la señal del promotor, por otro lado la persona que operaba el proyector principal debió confundir el filtro de “gelatina” con la simulación del movimiento del producto mismo, los monitores en vez de acercarnos a la escena nos alejaban, total que este equipo de “expertos” hizo gala del dominio que posee en el área tecnológica.

Sobre la presentación del artista invitado ni siquiera vale comentarlo, solo repetiré sus propias palabras, es amigo personal del promotor; en ese momento se me abrió el entendimiento. En fin, después de esperar y esperar, aparece Rosario…. La gente emocionada aplaudía y gritaba zalamerías a la hija de la Faraona y ésta agradecida después de dirigirnos unas palabras comenzó a cantar, hizo una pausa tras interpretar algunas canciones y alguien del público, con sobrada razón además, grito que arreglaran el sonido, seguido de chiflidos y aplausos por parte del resto de los asistentes, la artista manejo estupendamente bien la situación, pero por unos instantes, los observadores acuciosos vimos traslucir su desconcierto. La presentación de hora y media transcurrió sin mayores inconvenientes más que fallas de iluminación o audio y los mesoneros tropezándose constantemente en la oscuridad con los espectadores apiñados alrededor de ridículas mesas rectangulares que parecían salidas de un comedor escolar. Lo que salvo en parte la presentación del espectáculo, fue el salero y gentileza de Rosario y sus músicos que después de haberse despedido y tras la insistencia del público nos regalaron unas cuantas canciones más.

Pregunto, ¿hasta cuando el público venezolano va a soportar los abusos de algunos organizadores de eventos que, no solo con su falta de profesionalismo les faltan el respeto a los artistas, que ya de por si poco vienen a nuestro país, sino que nos lo faltan a nosotros?, ¿Como es posible que toleremos pasivamente la anarquía con la que algunos empresarios se manejar y permitamos que nos presenten espectáculos de tan pobre producción?, ¿Dónde está nuestra capacidad de accionar, reaccionar y exigir el trato y la calidad que merecemos?.
¡Ya basta de pan y circo!

"La resignación es un suicidio cotidiano."
Honoré de Balzac

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